Dr. Mauricio Purto
Comer puede ser una adicciَn. Para llenar un "vacيo", la angustia existencial, o para obtener, mلs allل de la nutriciَn, una satisfacciَn, al punto de llegar a la obesidad.
En este escenario, una dieta con restricciones calَricas darيa mucho mلs resultados si agregamos a ella una "dieta de ejercicios". Esta sinergia es quizلs la mejor manera para combatir la obesidad y, de paso, mejorar nuestra calidad de vida. La receta incluye una alimentaciَn frugal y deporte, con altas dosis de perseverancia, para construir voluntad, y enseٌarnos que somos dueٌos de nosotros mismos.
La obesidad es un problema que se cierne con mayor incidencia sobre "paيses desarrollados", y va de la mano con el aumento de la ingesta de calorيas (que se almacenan como grasa), coludida con una muy baja actividad fيsica. El desbalance se produce, fundamentalmente, por el exceso de calorيas tragadas, en lo que incide la cantidad y la calidad de los alimentos, facilitado por la presentaciَn de éstos, muy procesados y densamente calَricos. También entra a tallar el exceso de apetito (bulimia), que generalmente se traduce en una forma de entretenciَn, de pasar el tiempo o de aplacar la ansiedad.
Por otra parte, el bajo gasto de calorيas también incide en este desbalance de calorيas que sobran y que se almacenan como grasa. Este escuلlido consumo puede tener dos causas. Una es un metabolismo basal bajo. Este metabolismo basal dice relaciَn con nuestro consumo de calorيas en reposo, por mantener nuestro calor corporal en 37 grados Celsius, por el latido del corazَn, por el cerebro "prendido". Estas labores ocupan alrededor de 2.000 calorيas, aunque dependen del peso corporal y de la constituciَn genética de cada uno.
Pero, generalmente, un bajo gasto de calorيas se debe a una muy esporلdica actividad fيsica.
Quizلs usted, que estل con unos kilos de mلs, y con la consiguiente amenaza de una mala calidad de vida en los aٌos maduros, ya ha intentado mلs de una "dieta". Sin embargo, le aconsejo aٌadir a su tiempo una disciplina de ejercicios. Por supuesto que los beneficios de la actividad fيsica van mلs allل del control del peso y del mejoramiento del estado atlético. El ejercicio baja el riesgo de diabetes y de enfermedades cardiovasculares, como la hipertensiَn o el infarto del miocardio. Y la ansiedad. Ademلs de consumir calorيas, que no son muchas si se las compara con el déficit que se concreta con una dieta, el ejercicio modera el لnimo y, por ende, los sيntomas de angustia, ansiedad o depresiَn. Ademلs, la gente obesa puede mejorar su autocontrol, la confianza en sي misma y el bienestar, regulando de paso su apetito.
Dieta y ejercicios, coludidos como parte de una disciplina, pueden moldear cualquier cuerpo. Si podemos caminar 15 minutos o trotar a un ritmo aunque sea muy lento nos beneficiaremos, con énfasis en la perseverancia, la baja intensidad y la motivaciَn de sentirnos arquitectos de nuestras propias vidas.